El olvido y redescubrimiento de la víctima

 


Imagen 1: Silencio y victimización de la víctima, (El Rincón Legal, 2019)

La posición de cualquier individuo que, por diversas situaciones, culturales, sociales, etc. es sometido a acciones violentas o agresiones formando parte de la población lastimosamente víctima, es insultante e indiscriminada a nivel social, debido a que no se les atribuye de forma psicológica y psiquiátrica, ya que se fundamenta en aspectos meramente económicos por ende se encuentran posicionados como daños colaterales de un antisocial.

El impacto a nivel mental que ejerce este tipo de escenarios violentos es elevado, debido a que desencadena en la persona una carencia de capacidades para continuar su vida, el impacto a nivel psicológico donde dicha persona es sometida a un cambio aplastante, ya que esta se ubica en un nuevo mundo con temores desbloqueados, manías, miedo constante, inseguridad e inclusive pueden desarrollar diversos trastornos mentales producto del nivel de intensidad del acto criminal.

Con base a ello se debe de fundamentar que actualmente la posición de la víctima en algunos países es de importancia, debido a que jerarquizan la importancia desde analizar al ofensor como al ofendido para lograr vincular los hechos y obtener un aspectos positivo para ambos así como aplicar las medidas o herramientas necesarias para la situación de cada uno, caso totalmente ajeno en situaciones donde la victima queda totalmente silenciada y apartada del proceso aparte de ello no se le brinda el apoyo y el sostén requerido para lograr sobresalir del impacto emocional y mental resultado de su situación o acontecimiento de carácter violento.


Algunos países pertenecientes al continente asiático principalmente países como Irán, Pakistán, Afganistán, etc. Son zonas con números de víctimas incontables, donde sus constantes movimientos militares o de antisociales incrementan considerablemente la posibilidad de que un niño, una mujer, un adulto mayor sean víctimas de hechos donde estos no se encuentran vinculados, desde este punto se debe de partir por el olvido de la víctima, a nivel mundial, solo se busca el bienestar de cada país, dejando a otros sin nada, proporcionando estallidos y bombardeos que afectan principalmente a las personas en condición baja.

Lo anterior es un vivo ejemplo del olvido de la víctima, se olvida a la víctima marginada, inestable, propensa a caer en una adicción o ser parte de alguna adicción, en condición de calle, economía baja, etc. principalmente aquellas personas que fueron violentadas son dejadas en el olvido. Situación totalmente diferente en el caso de un presidente o personas de alto mando donde su situación debe de corregirse y esencialmente centrar toda la atención en su bienestar.

Imagen 2: Consecuencias de atentados terroristas, (AA.com, 2017)

Lastimosamente hasta en este punto la victima debe de encontrarse posicionada a nivel político, económico y social para contar con un total cumplimiento de su bienestar como ofendida o víctima de un hecho delictivo.  Ahora bien, en la actualidad se han proporcionado mecanismos que apoyan e incorporan a la víctima dejando que esta forme parte de la investigación e inclusive apoyándola de cierta manera, de igual forma garantizan su bienestar y apoyan toda aquella situación que cause daños a nivel mental, aspectos positivos para aquellos ciudadanos que puedan contar con la accesibilidad a dichas ayudas.

(…), las víctimas tienen voz propia y no debemos permitir que nadie la sustituya, ni la olvide. Esa voz habla de la gratuidad de la violencia del verdugo, nada la puede explicar, ni justificar el sufrimiento de las víctimas. Como escribe J.C. MELICH, pensar que el sufrimiento del otro pueda ser útil para algo o para alguien, es un supremo acto de barbarie. El acto terrorista no aporta nada nuevo, no desvela ninguna razón oculta que ayude a comprender su causa. Es el mal por el mal, (Arrubla, 2005, p. 100-101).

Con base a la cita anterior la atención y apreciación de la parte agredida en un hecho delictivo es fundamental, su aporte y testimonio pueden ser de índole imperativo para lograr obtener datos e información sobre el agresor e inclusive comprender porque dicha persona fue elegida como la víctima de dicho acto. En ciertos casos se llama olvido de la víctima al dejarla totalmente paralela a su situación, un caso en el cual este fue abruptamente involucrada y afectada por lo que incorporar y escuchar es positivo tanto para la parte policial como para el individuo ya que su participación no solamente será bajo la agresión, caso contrario apoyará para lograr vincular totalmente al victimario en el hecho.

Al lograr vincular la víctima, hacerla participe de cada paso en los procesos, deja de lado los aspectos normalizados, donde la victima debe de mantenerse al margen y totalmente fuera de todo lo relacionado con su agresión y principalmente su agresor, se tiende a normalizar mantener la victima encapsulada lejos de la realidad, proporcionando o generando en esta que todo aquel impacto negativo producto del encuentro o agresión incremente al no encontrar la forma de salir de dicha situación, por ende se victimiza a la víctima. 

 

Imagen 3: Justicia para las víctimas, (Cambio Político, 2022)

Ahora bien, luego de brindar un espacio al olvido y mitigación de la víctima se debe de introducir aspectos ‘positivos de los últimos años con respecto a la criminología debido a que dentro de sus ramas, se ubica la rama de la victimología, la cual centra totalmente su estudio en la victima y su participación activa dentro del área del análisis, investigación y post proceso de un crimen.

El buscar introducir activamente y eventualmente en procesos legales aparte de ejercer un mayor acierto y beneficio en el proceso a la parte afectada, engrandece su capacidad de superación, dicha situación debe de vincularse siempre con la capacidad emocional y mental con la que cuente la víctima, ya que para lograr encontrar en la misma sala con su victimario debe de aportar diversas características al igual que lograr formar parte de análisis y estudio de la misma, se debe de fundamentar primeramente su estabilidad.

Conforme al redescubrimiento de la víctima se busca recalcar diversas características o garantías que estas deben de tener como principalmente su justicia y bienestar donde se cumpla un proceso limpio y cumplió aparte de ello que el mismo Estado promueva el bienestar o salud mental a toda aquella persona afectada por un tercero de forma violenta, bajo escenarios agresivos e incluso sexuales.

“Las victimas todavía son desconsideradas en la averiguación de los hechos criminosos, de la verdad de los hechos que los victimizaron. Cuando no, son doblemente victimizados, pus señalados como víctimas, son tratados con paternalismo, pena, caridad, y no con justicia.”, (SANCHES, 2015, 344).

El mantener al margen a quien fue violentado solo incrementa su situación, en ciertos casos suele darse el sentido de venganza, al no proporcionar un escenario de sanación adecuado se pueden generar una diversidad de comportamientos que pueden involucrar a la víctima en un proceso aún más traumático, haciendo que esta traslade sus sentimientos en terceros, volviendo a esta en el victimario, situación que se da en diversas situaciones, ejemplo de ello se puede proporcionar en maltratos o violaciones infantiles, donde el menor al no poseer el trato adecuado o proceso de sensibilidad, se desarrolla ya sea normalizando dichos comportamientos o buscando como devolver de forma vengativa a la sociedad lo que a este le sucedió.

Como conclusión del tema, dentro de dicho blog se buscó recalcar la diversidad de víctimas que forman parte de los actos criminales y delictivos que suceden en todo el mundo, iniciando por la población infantil, estos en su mayoría al ser la población indefensa suelen ser los mayormente afectados al igual que la población femenina que es un punto blanco para escenarios de violencia sexual o acoso, bajo dichas situaciones se debe de fundamentar la aplicación de la victimología con la finalidad de proporcionar las mejores herramientas para lograr sanar e incentivar a este tipo de personas a que el problema de su situación no es de ellos, es de aquellos que no busca como sanar sus problemas o trastornos.

 

Referencias bibliográficas

Arrubla, J. S. (2005). Las víctimas del delito en los tiempos del olvido. Una reflexión desde la victimología en torno a la reforma al sistema penal en Colombia. Vniversitas(109), 95-127. Recuperado el 2023

SANCHES, Á. (2015). JUSTICIA Y MEMORIA: CONTRA EL OLVIDO DE LAS VICTIMAS. Revista Eletrônica do Curso de Direito da UFSM, X(1), 339-346. Recuperado el 2023

 

 Referencias bibliográficas de las imágenes 

AA.com. (2017). Recuperado el 2023, de AA.com: https://www.aa.com.tr/es/mundo/los-atentados-terroristas-m%C3%A1s-letales-del-2017/1018840

Cambio Politico. (Abril de 2022). Recuperado el 2023, de Cambio Politico: https://cambiopolitico.com/nicaragua-clama-justicia-a-4-anos-de-crisis-que-dejo-mas-de-300-victimas/186000/

El Rincón Legal. (Julio de 2019). Recuperado el 14 de Febrero de 2023, de El Rincón Legal: https://elrinconlegal.com/el-silencio-y-el-acoso-complices-del-entorno-de-la-victima-y-del-agresor-en-la-violencia-de-genero/

 

 

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